Capítulo 1 de 28 · Español sencillo

No he venido a destruir la Ley

La ley divina, Moisés, Jesús, el Espiritismo y la relación entre ciencia y religión.

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Las tres revelaciones: Moisés, Jesús y el Espiritismo. La relación entre Ciencia y Religión.

Instrucciones de los Espíritus: la nueva era

1. Jesús enseñó que no vino a acabar con la ley ni con las enseñanzas de los profetas. Vino a darles continuidad y mostrar su verdadero sentido. Según el Evangelio, nada de lo que pertenece a la ley de Dios dejará de cumplirse. (Mateo 5:17-18)

Moisés

2. La obra distingue dos partes en la ley atribuida a Moisés. La primera es la ley de Dios, representada por los Diez Mandamientos. La segunda reúne normas civiles y disciplinarias creadas para organizar a aquel pueblo en ese período histórico. En la visión presentada aquí, los principios morales permanecen, mientras muchas normas sociales cambian con el tiempo y las costumbres.

I — Reconozca a Dios por encima de todo. No coloque otras divinidades en el lugar de Dios y no convierta imágenes u objetos en sustitutos de aquello que es espiritual.

II — No use el nombre de Dios de manera vacía o irrespetuosa.

III — Reserve un tiempo para el recogimiento, la oración y la vida espiritual.

IV — Respete y honre a su padre y a su madre.

V — No mate.

VI — No traicione la confianza de quien está a su lado en una relación afectiva.

VII — No robe.

VIII — No mienta para perjudicar a otra persona y no haga acusaciones falsas.

IX — No desee tomar para sí a la pareja de otra persona.

X — No desee apropiarse de la casa, los bienes ni de ninguna cosa que pertenezca a otra persona.

La obra presenta estos principios morales como enseñanzas que no pertenecen solamente a una época o a un pueblo. Muchas otras normas atribuidas a Moisés, en cambio, habrían sido creadas para organizar una sociedad específica, marcada por conflictos, costumbres propias y por la experiencia reciente de la esclavitud en Egipto.

Según Kardec, en aquel contexto histórico era común dar autoridad religiosa a las leyes para que fueran respetadas. La obra llama la atención sobre una diferencia importante: un principio moral como “no matar” no combina con la idea de transformar el exterminio en un deber permanente. Por eso, considera transitorias muchas normas sociales y disciplinarias de aquel período.

El Cristo

3. En la interpretación presentada en esta obra, Jesús no vino a destruir la ley de Dios. Vino a desarrollarla, explicar su sentido y presentarla de una forma adecuada al crecimiento moral de las personas. Los deberes hacia Dios y hacia el prójimo forman la base de esta enseñanza. Varias normas sociales atribuidas a Moisés, en cambio, fueron modificadas por Jesús.

Jesús criticó prácticas religiosas realizadas solamente por apariencia e interpretaciones que alejaban a las personas del sentido moral de la ley. Resumió lo esencial en dos principios: amar a Dios por encima de todo y amar al prójimo como a uno mismo. Para la obra, este resumen concentra el sentido moral de la ley y de los profetas.

Cuando el Evangelio afirma que nada de la ley pasaría sin cumplirse, Kardec entiende que los principios de la ley de Dios deberían ser vividos por toda la humanidad, y no solamente por un pueblo. Si todas las personas son hijas de Dios, ninguna debería quedar fuera del mismo cuidado y de los mismos principios morales.

4. Para esta obra, Jesús no fue solamente un maestro de moral. Su misión también estaría relacionada con las profecías que anunciaban su venida y con la naturaleza espiritual excepcional que Kardec le atribuye.

La obra explica que Jesús enseñó que la vida no se limita a la experiencia en la Tierra. Mostró un camino de acercamiento a Dios y habló sobre el destino espiritual de las personas. Kardec considera, sin embargo, que Jesús no explicó todo de forma completa en aquel momento porque muchas enseñanzas todavía no podían ser comprendidas por las personas de su época.

Por eso, algunas ideas habrían sido presentadas de manera simbólica o resumida. Según Kardec, serían necesarios nuevos conocimientos para comprender mejor ciertas enseñanzas. También considera que el avance de la Ciencia tendría un papel importante en este proceso y que era necesario tiempo para que ese conocimiento se desarrollara.

El Espiritismo

5. Kardec presenta el Espiritismo como un campo de estudio orientado a la existencia del mundo espiritual y a la relación entre ese mundo y la vida material. En la visión de la obra, fenómenos antes considerados sobrenaturales o inexplicables podrían estudiarse como parte de la propia Naturaleza.

Según la obra, esta comprensión ayuda a interpretar pasajes de Jesús que antes parecían difíciles o eran entendidos de maneras diferentes. Kardec presenta el Espiritismo como una clave de lectura para estas enseñanzas.

6. La obra organiza esta secuencia en tres grandes momentos: Moisés representa la primera revelación, Jesús representa la segunda y el Espiritismo se presenta como la tercera. A diferencia de las dos anteriores, Kardec afirma que el Espiritismo no estaría vinculado a una sola persona, porque sus enseñanzas habrían sido recibidas por muchos médiums en lugares diferentes. Por eso, lo presenta como un trabajo colectivo atribuido al mundo espiritual.

7. Así como Jesús afirmó que no vino a destruir la ley, sino a ayudar a cumplirla, la obra presenta el Espiritismo como una continuación de las enseñanzas de Jesús. Su propuesta sería desarrollar y explicar con mayor claridad ideas que antes fueron transmitidas de forma resumida o simbólica. Kardec entiende este proceso como parte de una renovación moral de la humanidad.

Alianza de la Ciencia y la Religión

8. Kardec compara Ciencia y Religión con dos formas de conocimiento que ayudan a la humanidad a comprender la existencia. La Ciencia estudia principalmente el mundo material; la Religión trata las cuestiones morales y espirituales. En la visión de la obra, si ambas tienen origen en Dios, una verdad no debería destruir a la otra.

Para Kardec, muchos conflictos entre Ciencia y Religión surgieron de interpretaciones limitadas y de la dificultad de cada lado para considerar el punto de vista del otro. Este alejamiento habría contribuido tanto a la incredulidad como a la intolerancia.

La obra defiende que el conocimiento religioso y el científico necesitan seguir desarrollándose. La Ciencia no debería ignorar la posibilidad de una dimensión espiritual, y la Religión no debería negar las leyes observables de la materia. Para Kardec, ambos campos pueden apoyarse cuando dejan de tratarse como enemigos.

En esta visión, una fe que dialoga con la razón se vuelve más sólida, mientras la Ciencia amplía su comprensión cuando no limita toda la realidad solamente a lo material. Kardec considera que faltaba un vínculo entre estos dos campos.

Para la obra, ese vínculo estaría en el estudio de las relaciones entre el mundo espiritual y el mundo material. Kardec compara estas relaciones con las leyes de la Naturaleza y afirma que, cuando son estudiadas por medio de la experiencia, podrían acercar fe y razón.

Kardec entiende que este cambio de comprensión forma parte de una transformación moral más amplia. Considera que algunas personas resistirían las nuevas ideas, pero que el movimiento de progreso continuaría. En la visión presentada en el texto, esta transformación venía siendo preparada desde hacía muchos siglos y marcaría una nueva etapa para la humanidad.

Según la obra, esta transformación también tendría consecuencias en la manera en que las personas se relacionan en sociedad. Kardec asocia este proceso con la ley del progreso, entendida por él como una ley de Dios.

Instrucciones de los Espíritus

La nueva era

Un Espíritu Israelita - Mulhouse, 1861

9. El mensaje presenta a Moisés como un Espíritu enviado en misión para ayudar al pueblo hebreo a conocer a Dios. Según esta enseñanza, la historia de ese pueblo y las experiencias vividas por él contribuyeron a preparar nuevas comprensiones religiosas. Los Diez Mandamientos se presentan como la base moral que más tarde también aparecería en la enseñanza cristiana.

El mensaje afirma que estos principios todavía no podían ser comprendidos en toda su profundidad por las personas de aquella época. Aun así, los Diez Mandamientos se presentan como una referencia capaz de orientar el camino moral de la humanidad.

Según esta comunicación, las enseñanzas transmitidas por Moisés fueron adaptadas al nivel de comprensión de aquel pueblo. Prácticas como sacrificios y ofrendas religiosas formaban parte de aquel contexto, mientras ideas como adorar a Dios sin rituales materiales o perdonar a un enemigo todavía serían difíciles de aceptar.

El mensaje diferencia desarrollo intelectual de desarrollo moral. Un pueblo podría avanzar en las artes, la organización social o el conocimiento material y, aun así, tener dificultad para comprender una religión más interior y espiritual. Por eso, los símbolos y rituales habrían servido como recursos adecuados para aquel período.

Jesús se presenta como quien llevó la enseñanza moral a un nivel más elevado, destacando la caridad, el amor al prójimo y la unión entre las personas. El mensaje asocia esta transformación moral con la construcción de una sociedad más fraterna y espiritualmente desarrollada.

En la visión de esta comunicación, el progreso forma parte de las leyes de la Naturaleza y el Espiritismo sería uno de los instrumentos utilizados para ayudar a la humanidad a avanzar moralmente.

El mensaje afirma que las ideas morales necesitan madurar y desarrollarse. Este proceso no ocurriría sin debates, conflictos de ideas y cambios de pensamiento. Para el texto, Moisés abrió un camino, Jesús amplió ese camino y el Espiritismo sería una nueva etapa de este proceso de desarrollo espiritual.

Fénelon - Poitiers, 1861

10. La comunicación describe la venida de Jesús como un momento de gran esclarecimiento espiritual. Después de ese período, sin embargo, la humanidad habría vuelto a enfrentar confusión y alejamiento de las enseñanzas morales. El mensaje presenta la actuación de los Espíritus como un nuevo llamado para que las personas despierten y se preparen para cambios.

El mensaje presenta el Espiritismo como parte de las leyes divinas y afirma que todo conocimiento debería servir a un objetivo moral y útil. Critica el desarrollo material cuando ocurre sin el mismo cuidado del corazón, la responsabilidad y el amor al prójimo. La idea central es que Ciencia y sentimiento moral necesitan avanzar juntos.

La comunicación afirma que, a pesar de los siglos de Cristianismo, la transformación moral enseñada por Jesús todavía no se habría realizado plenamente. Por eso, invita a los cristianos a retomar las enseñanzas del Maestro, especialmente la fe y el amor.

Usando la imagen de una tormenta que se aproxima, el mensaje pide preparación para un cambio principalmente moral, y no material. También recuerda que nadie debe considerarse demasiado pequeño para contribuir: cada persona puede participar en la transformación por medio de sus elecciones y de su trabajo en el bien.

El mensaje refuerza que cada persona tiene una tarea y que pequeñas contribuciones, sumadas, pueden producir grandes cambios. Cuando habla de una “nueva cruzada”, el texto deja claro que se refiere a una acción de paz y fraternidad, y no de guerra. El objetivo sería avanzar según la ley del progreso.

Erasto, discípulo de San Pablo - París, 1863

11. Esta comunicación presenta a San Agustín como un importante colaborador espiritual en la divulgación del Espiritismo. El texto recuerda su trayectoria como filósofo cristiano y su transformación religiosa, usando su vida como ejemplo de cambio interior.

El mensaje recuerda que Agustín pasó por un período de conflictos personales antes de dedicarse al Cristianismo. La referencia al camino de Damasco se usa de forma simbólica para comparar su transformación con la experiencia atribuida a Pablo: un momento en que la persona cambia profundamente la dirección de su vida.

La comunicación cita las Confesiones de San Agustín y destaca la esperanza de reencontrar a su madre, Mónica, después de la muerte. La obra interpreta este pensamiento como una aproximación a la idea de continuidad de la vida y comunicación entre el mundo material y el espiritual.

Por eso, el mensaje presenta a San Agustín como alguien que, en el mundo espiritual, habría ampliado su comprensión y pasado a colaborar con la divulgación de enseñanzas que consideraba coherentes con su fe cristiana.

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