Capítulo 27 de 28 · Español sencillo
Pidan y recibirán
Oración, pensamiento, claridad y sentido de orar.La voz es generada gratuitamente por tu propio dispositivo.
Cómo orar — Qué esperar de la oración — Oración y responsabilidad personal — Explicación espírita de la transmisión del pensamiento — Oraciones comprensibles — Oraciones por quienes murieron — Instrucciones de los Espíritus.
Condiciones de la Oración
1. Jesús enseña a no convertir la oración en exhibición. Recomienda orar con sinceridad, sin creer que muchas palabras garantizan ser escuchado. (Mateo 6:5-8)
2. Al orar, Jesús también invita a trabajar el perdón y la reconciliación. (Marcos 11:25-26)
Marcos 11:25-26
3. En la parábola del fariseo y el cobrador de impuestos, un hombre usa la oración para considerarse superior a los demás, mientras el otro reconoce con humildad sus propias faltas.
Jesús valora la humildad del segundo y concluye: quien se exalta será humillado y quien se humilla será exaltado. (Lucas 18:9-14)
4. Kardec resume las condiciones de la oración en sinceridad, humildad y esfuerzo de caridad. En vez de usar la oración para compararse con los demás, la invitación es examinar la propia conciencia.
Efecto de la oración
5. El Evangelio afirma: “Todo lo que pidan en la oración, crean que lo recibirán”. (Marcos 11:24)
6. Kardec pregunta cómo puede tener efecto la oración si Dios conoce nuestras necesidades y si la Naturaleza posee leyes. Su respuesta es que las leyes estables no eliminan la libertad, las elecciones ni las posibilidades de acción.
Si todo estuviera decidido de forma absoluta, no tendría sentido intentar evitar peligros, aprender o cambiar decisiones. La obra defiende que la iniciativa humana posee consecuencias reales.
Nuestras elecciones pueden alterar acontecimientos sin que esto signifique suspender las leyes de la Naturaleza. La libertad y la responsabilidad forman parte del argumento de Kardec.
Dentro de esta visión religiosa, Dios podría atender pedidos sin transformar el universo en una secuencia de excepciones arbitrarias.
7. “Pidan y recibirán” no significa que todo deseo será realizado exactamente como fue pedido. Kardec compara esto con un responsable que puede negar algo cuando cree que aquello causará perjuicio.
El texto antiguo afirma que algunos sufrimientos serían útiles como pruebas espirituales. Esta es una interpretación doctrinaria y no debe usarse para justificar sufrimiento evitable, negar tratamiento, aceptar violencia o impedir que alguien busque ayuda. La oración puede ofrecer valor y esperanza mientras la persona también busca soluciones concretas.
La máxima “ayúdate a ti mismo y el Cielo te ayudará” refuerza que la oración no sustituye la acción. Pedir ayuda y usar los recursos disponibles pueden caminar juntos.
8. Kardec usa el ejemplo de una persona perdida y con sed. En vez de aparecer agua milagrosamente, encuentra fuerzas para levantarse, buscar una dirección y finalmente localizar un arroyo.
Una persona religiosa puede interpretar la idea y la fuerza que surgieron como ayuda espiritual; otra puede atribuirlas al propio razonamiento o al azar. El ejemplo muestra dos lecturas posibles de la misma experiencia.
Para Kardec, la ayuda espiritual preservaría la participación de la propia persona: recibir inspiración no significa dejar de caminar, decidir o actuar.
La comparación final es con el relato de Tobías, en el que el guía solamente revela plenamente su identidad después del viaje.
Cómo actuaría la oración según la Doctrina Espírita
Transmisión del pensamiento
9. La oración puede ser pedido, agradecimiento o alabanza y puede ser dirigida por nosotros mismos o por otras personas. En la visión espírita, también pueden hacerse oraciones por personas fallecidas y los buenos Espíritus actuarían como intermediarios subordinados a la voluntad de Dios.
10. Kardec intenta explicar la oración mediante el concepto de “fluido universal”, imaginando encarnados y desencarnados unidos por un medio capaz de transmitir el pensamiento.
El texto compara ese supuesto fluido con el aire que transmite el sonido y propone que la voluntad produciría una especie de corriente de pensamiento entre los seres.
Esta explicación sobre fluido universal y transmisión directa de pensamientos pertenece al modelo espírita del siglo XIX y no corresponde a un mecanismo científicamente comprobado en la actualidad.
El objetivo de Kardec era ofrecer una explicación racional dentro de su Doctrina para aquello que consideraba efectos de la oración. En esta edición preservamos la idea como parte histórica y doctrinaria, sin presentarla como hecho científico establecido.
11. En la visión espírita, la oración puede favorecer buenos pensamientos y fortalecer decisiones. El ejemplo antiguo relaciona enfermedad con excesos personales; esto puede ocurrir en algunos casos, pero las enfermedades poseen muchas causas y no deben tratarse como castigo moral. La oración puede apoyar, pero no sustituye prevención, diagnóstico ni tratamiento de salud.
12. Kardec diferencia problemas que podemos evitar de aquellos que están fuera de nuestro control. El texto original afirma que la mayor parte del sufrimiento sería creada por la propia persona; esta generalización no es adecuada. Muchos sufrimientos derivan de factores sociales, biológicos, económicos, ambientales o de acciones de terceros.
Algunas elecciones realmente afectan la salud, las finanzas y las relaciones, pero esto no permite concluir que toda enfermedad, pobreza o dificultad sea consecuencia de un error individual. La responsabilidad personal y la compasión necesitan caminar juntas.
Actitudes como humildad, caridad, control de la envidia y respeto a los demás pueden evitar muchos conflictos. Aun así, nadie controla por sí solo todo lo que ocurre a su alrededor.
Incluso cuando la oración no cambia directamente una situación externa, puede ayudar a una persona a reflexionar, fortalecer decisiones y buscar mejores caminos.
En la explicación espírita, los buenos Espíritus podrían inspirar pensamientos sin retirar la libertad de la persona. Esta es una creencia doctrinaria sobre influencia espiritual.
La persona continuaría libre para aceptar o no una inspiración, así como es libre para seguir o rechazar un consejo. Es en este sentido que Kardec aplica “pidan y recibirán”.
Para la Doctrina, la oración es recomendada como forma de relación con Dios y de apoyo moral a uno mismo y a los demás.
13. Kardec valora la intención sincera de quien ora y considera que una vida orientada al bien da mayor coherencia a la oración. Esto no significa que las personas en dificultad moral tengan prohibido orar; justamente quien desea cambiar también puede encontrar en la oración un espacio de reflexión y recomienzo.
14. La obra vuelve a usar conceptos de magnetismo y fluidos para explicar la acción de la oración. Estas ideas forman parte de su contexto histórico y doctrinario, no de una explicación científica actualmente demostrada.
Nadie necesita considerarse “lo suficientemente bueno” para desear el bien de otra persona. Una oración sincera por alguien puede ser una expresión de cariño, esperanza y solidaridad.
El mensaje critica solamente la oración usada con orgullo, como si la persona pudiera imponer su voluntad a Dios o considerarse superior a los demás.
15. La oración no depende de lugar, horario o fórmula específica. Puede hacerse en cualquier momento. Las reuniones de oración también pueden tener valor cuando existe intención común y participación sincera.
El número de personas, por sí solo, no vuelve mejor una oración. Para la obra, dos o tres personas realmente unidas por una intención de bien pueden tener más sentido que una gran reunión sin participación interior.
Oraciones fáciles de entender
16. Pablo destaca la importancia de comprender las palabras usadas en la oración. Si la persona no entiende lo que se está diciendo, resulta difícil relacionar pensamiento y sentimiento con esas palabras. (1 Corintios 14:11, 14, 16-17)
17. Kardec defiende oraciones fáciles de entender. Una frase sencilla y comprendida puede tener más significado que palabras sofisticadas repetidas sin saber qué quieren decir.
Repetir una oración por tradición puede ser significativo para algunas personas, pero la obra recuerda que cantidad y forma no sustituyen intención y comprensión.
Oraciones por personas fallecidas y Espíritus que sufren
18. En la creencia espírita, las oraciones por personas fallecidas pueden llevar consuelo y ánimo a los Espíritus que sufren. Esta es una práctica religiosa de la Doctrina y también puede ofrecer a los vivos una forma de expresar amor, recuerdo y esperanza durante el duelo.
Véase El Cielo y el Infierno, segunda parte
19. Kardec discute la oración por los muertos también con personas que creen en condenación eterna. Incluso bajo esa hipótesis, pregunta por qué dejar de ofrecer una expresión de compasión.
Compara esta actitud con el apoyo ofrecido a alguien que enfrenta una situación muy difícil: aunque no podamos resolver el problema, todavía podemos consolar y acompañar.
Si la persona fallecida era alguien amado, la oración puede expresar ese vínculo y el deseo de paz, independientemente de la manera en que cada tradición religiosa entiende la vida después de la muerte.
Para Kardec, una creencia religiosa no debería volver el corazón menos compasivo.
La Doctrina Espírita rechaza las penas eternas y entiende las consecuencias morales como parte de un proceso de aprendizaje. En este contexto, la oración, el consuelo y los buenos consejos podrían colaborar con la voluntad de cambiar.
20. Otra objeción discutida es la idea de que orar sería inútil porque las leyes de Dios son inmutables. Kardec responde que la inmutabilidad de las leyes no significa imposibilidad de cambio moral de la persona.
La obra contrapone su visión de progreso a la doctrina de penas eternas y sin posibilidad de arrepentimiento. Esta comparación es teológica y refleja el debate religioso de la época.
Para Kardec, una consecuencia moral solamente tendría sentido si también existiera posibilidad de arrepentimiento, cambio y reparación.
21. La Doctrina presentada resume su posición así: nuestras acciones tienen consecuencias; la gravedad de esas consecuencias se relaciona con el daño producido; y el progreso depende de arrepentimiento, aprendizaje y regreso al bien. Esta es una formulación doctrinaria, no una explicación para culpar a las personas por sufrimientos involuntarios.
El arrepentimiento es un comienzo, pero la obra valora también la reparación cuando es posible. La idea es transformar el reconocimiento del error en cambio concreto.
El mensaje da gran importancia a la voluntad de hacer el bien, pero nadie necesita enfrentar solo dificultades profundas. El apoyo de otras personas, la comunidad y profesionales puede formar parte del proceso de cambio.
Orar por alguien, animar, aconsejar con respeto y ofrecer ayuda concreta serían maneras de participar de esta ley de amor y caridad.
Instrucciones de los Espíritus
Modo de orar
V. Monod - Burdeos, 1862
22. La instrucción recomienda comenzar el día con un momento de oración consciente, evitando repetir frases solamente por obligación. Lo importante sería la sinceridad, no la formalidad.
En los primeros tiempos de la Codificación, algunos seguidores del Espiritismo continuaban ligados a las religiones de origen.
Nota histórica de la edición anterior sobre la diversidad religiosa entre los primeros espíritas.
El mensaje recomienda agradecer, reconocer límites y pedir comprensión, fuerza y misericordia.
También sugiere pedir cualidades como paciencia, serenidad y fe. Esto no significa que alguien deba desear o aceptar sufrimiento evitable; pedir fuerza puede caminar junto con buscar soluciones y protección.
La instrucción critica la idea de que Dios solamente estaría presente cuando nuestros proyectos terrenos salen bien. Invita a incluir el propio desarrollo moral en la oración.
El texto antiguo afirma que casi siempre encontraríamos en nosotros mismos la causa de los males de los que nos quejamos. Esta generalización no debe aplicarse literalmente. Muchos sufrimientos no son culpa de quien los vive. El examen de conciencia sirve para aquello que realmente está bajo nuestra responsabilidad.
La oración también puede aparecer en la vida cotidiana como gratitud y como disposición a ayudar a alguien en necesidad física o emocional.
Cuando percibimos que nos equivocamos, una oración sencilla puede expresar arrepentimiento y deseo de reparar: reconocer el error, pedir fuerza para no repetirlo y actuar de manera diferente.
Por eso, la oración no necesita quedar limitada a horarios o lugares específicos. Un pensamiento sincero durante el día puede tener más significado que una larga fórmula repetida sin atención.
Felicidad de la oración
San Agustín - París, 1861
23. San Agustín describe la oración como fuente de consuelo, arrepentimiento y acercamiento a Dios. El lenguaje original es poético y procura transmitir la experiencia interior de la fe.
El mensaje invita al recogimiento y presenta la oración como momento en que la persona dirige su atención hacia Dios y hacia la vida espiritual.
Las imágenes de ángeles, música y armonía representan la paz y la alegría espiritual que el autor asocia con la oración.
La descripción de voces, perfumes y esferas espirituales pertenece al lenguaje místico del mensaje y debe comprenderse dentro de su contexto religioso.
La conclusión invita a orar con confianza incluso en los momentos difíciles, usando el camino de Jesús como imagen de perseverancia y esperanza en la continuidad de la vida espiritual.
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